
Villa García, Zac., 30 de abril de 2026.– Cuando la risa de una niña o un niño se convierte en el sonido más fuerte de un municipio, sabemos que algo se está haciendo bien. Así se vivió el Festival del Día de la Niña y el Niño en Villa García: una jornada llena de emoción, convivencia y momentos que quedarán en la memoria de cientos de familias.
Desde el primer instante, el ambiente se llenó de color, entusiasmo y energía. Las y los pequeños fueron los protagonistas absolutos de una tarde diseñada para celebrar su esencia, su alegría y su derecho a ser felices. Entre aplausos y sonrisas, el rodeo de borregas se convirtió en uno de los momentos más divertidos, generando emoción y participación en cada actividad.
Pero más allá del espectáculo, el corazón de esta celebración estuvo en los detalles: la entrega de dulces, juguetes y sorpresas que iluminaron los rostros de las niñas y niños. Cada obsequio fue más que un regalo; fue un mensaje claro de cercanía, compromiso y reconocimiento hacia la niñez como el presente más valioso de la sociedad.
Este festival no solo fue una fiesta, fue un espacio de encuentro familiar, donde madres, padres, abuelos y jóvenes convivieron en un ambiente sano, fortaleciendo el tejido social y reafirmando que la niñez debe crecer rodeada de amor, seguridad y oportunidades.
En este contexto, el Presidente Municipal de Villa García, Ernesto Mora Hurtado, destacó la importancia de seguir impulsando este tipo de actividades:
“Ver a nuestras niñas y niños sonreír nos recuerda por qué trabajamos todos los días. Ellos son el motor de nuestro municipio y la razón principal de nuestras acciones. En Villa García estamos comprometidos con generar espacios donde puedan crecer felices, seguros y con esperanza”, expresó.
Asimismo, subrayó que estas celebraciones forman parte de una visión más amplia de gobierno, donde la niñez ocupa un lugar prioritario en la agenda pública, no solo en fechas conmemorativas, sino en políticas y acciones permanentes que impacten su desarrollo integral.
El éxito de este festival fue posible gracias al trabajo coordinado de autoridades, equipos operativos y la participación activa de la ciudadanía, quienes hicieron de este evento una verdadera fiesta comunitaria.
Hoy, Villa García envía un mensaje claro: invertir en la niñez es apostar por el futuro. Porque cada sonrisa, cada juego y cada momento compartido construyen una sociedad más fuerte, más humana y más unida. Y aquí, ese futuro ya se está celebrando.



