
El Pleno de la LXV Legislatura del Estado de Zacatecas aprobó por unanimidad, como de urgente y obvia resolución, la iniciativa presentada por el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo para declarar a “La Judea de Semana Santa” del municipio de Jiménez del Téul como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado.
La propuesta, leída por la diputada Renata Libertad Ávila Valadez, reconoce el valor histórico, social y cultural de esta tradición centenaria, que forma parte fundamental de la identidad de las comunidades zacatecanas.
Durante la presentación, la legisladora destacó que La Judea constituye una expresión viva de sincretismo cultural, con raíces que se remontan a la época colonial y que, desde entonces, se ha transmitido de generación en generación, consolidándose como un símbolo de cohesión comunitaria y memoria colectiva.
Relató que La Judea se desarrolla a lo largo de la Semana Santa mediante una serie de representaciones teatrales y rituales que incluyen procesiones, persecuciones simbólicas y dramatizaciones de episodios evangélicos, con la participación de personajes como judíos, fariseos y barrabases, así como el uso de vestimenta tradicional, máscaras, pintura corporal y elementos sonoros como tambora y cuerno.
Ávila Valadez señaló que La Judea de Semana Santa en Jiménez del Téul es una tradición centenaria que constituye una de las manifestaciones culturales más representativas del Estado de Zacatecas, realizada de manera ininterrumpida desde la época colonial y vinculada a la fundación del municipio en 1591, en la que cada año participan activamente habitantes de la comunidad en una representación ritual de la Pasión de Cristo.
Asimismo, expuso que existen diversos estudios académicos, “particularmente del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), han documentado que La Judea es resultado de un proceso de sincretismo cultural derivado de la conquista y evangelización del norte de México, en el que comunidades indígenas locales y grupos tlaxcaltecas incorporaron elementos del cristianismo, resignificándolos conforme a sus propias cosmovisiones, dando origen a nuevas tradiciones con identidad propia”.
“El patrimonio cultural inmaterial constituye uno de los pilares fundamentales de la identidad de los pueblos, al concentrar prácticas, saberes, rituales y expresiones que permiten la transmisión de la memoria colectiva de generación en generación, lo que resulta esencial para el desarrollo, la cohesión social y la preservación de las tradiciones del pueblo zacatecano”, dijo.
La diputada puntualizó que esta declaratoria no sólo reconoce una tradición emblemática, sino que también fortalece la identidad cultural de Zacatecas y promueve su preservación para las futuras generaciones.
Con esta aprobación, el Ejecutivo del Estado, a través de la Secretaría de Cultura y en coordinación con el Ayuntamiento de Jiménez del Téul, deberá implementar acciones para la salvaguarda, investigación, preservación y difusión de esta manifestación cultural, garantizando además la participación activa de la comunidad portadora.



