
El Centro de Prevención Social impulsa el autocuidado y la conciencia emocional como parte de la lucha contra la violencia hacia las mujeres, en el marco del 25N
Para promover estrategias de autocuidado que contribuyan a generar entornos laborales seguros, respetuosos, con perspectiva de género y garantizar que cuenten con herramientas para su fortalecimiento individual y colectivo, se realizó el taller “Mujeres que cuidan y se cuidan: conciencia y bienestar en el servicio público”.
Participaron 30 servidoras públicas del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), y de los Consejos Municipales de Prevención Social.
La actividad fue organizada por el Centro de Prevención Social del Estado, perteneciente al CESP y se realizó en el marco de la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y de la campaña global de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género.
“Hoy nos reunimos para reconocer el papel fundamental que desempeñan las mujeres servidoras públicas en la construcción de instituciones más justas, más humanas y con verdadera perspectiva de género”, aseguró Yasmín Palos Rodríguez, Directora del Centro de Prevención Social del Estado.
La directora invitó a las participantes a considerar el taller como un espacio seguro, de confianza y reflexión que pueda abonar a un mejor desarrollo en el servicio público. “Que este espacio nos sirva para mirarnos, escucharnos y fortalecernos, con la certeza de que transformar las instituciones también implica garantizar el bienestar de quienes las sostienen con su trabajo”, subrayó.
El taller ayudó a sensibilizar a las servidoras públicas sobre la importancia de identificar las manifestaciones de violencia institucional que llegan a normalizarse, así como fomentó prácticas de sensibilización y autocuidado en el ámbito laboral, lo cual fortalece su resiliencia y mejora su capacidad para brindar atención y orientación a víctimas de violencia.
Las expositoras invitaron a las mujeres a realizar ejercicios para la reflexión colectiva, el reconocimiento de experiencias compartidas y la construcción de prácticas de autocuidado para su bienestar emocional y laboral.
Durante las dinámicas las participantes reflexionaron sobre sus fortalezas, los momentos de cansancio y los retos que enfrentan en su labor, así como compartieron que las actividades que desempeñan en el día a día las impulsan a continuar, ya que les permite apoyar con acciones preventivas a mujeres y a otras personas en situación de vulnerabilidad.
Otras expresaron que, aún sin trabajar directamente con víctimas de la violencia, los temas que se atienden desde la prevención social pueden generar desgaste emocional, el cual requiere contención y acompañamiento.
También compartieron los retos cotidianos que enfrentan y cómo superarlos les brinda motivación para continuar su labor con mayor compromiso.
En la actividad “La flor de autocuidado”, las asistentes escribieron en los pétalos de una flor frases sobre lo que hacen para cuidarse, lo que desean fortalecer, las señales de alerta que detectan y los cambios que pueden impulsar en sus espacios laborales.
Reflexionaron sobre la importancia de la alimentación, el descanso, las pausas para recuperar energía, entre otros recursos para su bienestar, así como la creación de lazos solidarios entre mujeres que generen espacios seguros.
La dinámica reforzó que, al hacer conciencia sobre estas estrategias de autocuidado, se construyen herramientas que permiten enfrentar de mejor manera las dificultades.
También se realizó una práctica de pintura sobre un jarro de barro, en el que cada participante plasmó un recordatorio personal de autocuidado y bienestar, simbolizando su compromiso con fortalecer su salud emocional y su entorno laboral.
El Consejo Estatal de Seguridad Pública, a través del Centro de Prevención Social del Estado, reafirma su compromiso con la prevención, atención y erradicación de todas las formas de violencia que afectan a las mujeres.
Eso abarca, no solo las expresiones de violencia en espacios comunitarios, familiares o sociales, sino también aquellas que se presentan dentro de las instituciones y que impactan en el desarrollo profesional, bienestar y ejercicio pleno de los derechos de las servidoras públicas.



