
🔴🟡 La diputada Renata Libertad Ávila Valadez, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT), fijó un posicionamiento en la sesión legislativa de este jueves en torno a la situación que vive la Escuela Normal Rural “General Matías Ramos Santos” de San Marcos, Loreto, y expresó su respaldo a las y los estudiantes normalistas, así como al magisterio zacatecano.
Ávila Valadez recordó que, desde hace varios días, las y los normalistas mantienen diversas acciones de protesta —entre ellas el bloqueo del bulevar metropolitano y la toma de oficinas de la Secretaría de Educación— para exigir el pago de la beca de prácticas profesionales, la mejora en la calidad de los alimentos del internado y la atención a condiciones de precariedad que afectan su proceso formativo.
Subrayó que las demandas del estudiantado son claras y legítimas, pues se centran en cuatro aspectos fundamentales: la restitución inmediata del apoyo económico a las prácticas profesionales, recurso que cubre transporte, alimentación y materiales durante la jornada de prácticas.
Asimismo, el mejoramiento de las condiciones alimentarias y de internado, ante denuncias de comida en mal estado en el comedor estudiantil; la transparencia en el uso de los recursos públicos destinados a la formación normalista y el respeto pleno a la organización estudiantil y a sus mecanismos democráticos de decisión.
“Me parece doloso y me parece lastimoso que algunos medios de comunicación y algunos personajes, en lugar de concentrarse en estas demandas, insistan en criminalizar la legítima protesta social de las y los normalistas de San Marcos, cuestionando por qué se cubren el rostro o por qué portan palos, cuando lo que hemos visto en Zacatecas son actuaciones agresivas de corporaciones como la FRIZ y tránsito del Estado, incluso contra mujeres que se manifestaban el 8M de 2024”, señaló la legisladora.
Ávila Valadez advirtió que este tipo de narrativas sólo buscan “desviar la atención de los problemas de fondo y sembrar miedo ante la protesta estudiantil”, dejando de lado que se trata de jóvenes que defienden su derecho a una educación pública, rural y de calidad. Recordó que las normales rurales han sido históricamente pilares de la educación popular y campesina en México, pese a décadas de abandono y precarización.
La diputada también cuestionó el rompimiento de la mesa de negociación por parte de la Secretaría de Educación de Zacatecas (SEZ), que se levantó del diálogo argumentando que el tema de las becas es facultad exclusiva de la Federación y que no pueden otorgarse “dobles apoyos” debido a los lineamientos de los programas federales, como la beca Benito Juárez.
“Resulta irrisorio y una falta de respeto que el Gobierno del Estado pretenda lavarse las manos diciendo que ‘es asunto de la Federación’, ya que independientemente de la fuente de los recursos, el Estado de Zacatecas tiene la obligación de dar la cara, escuchar y coadyuvar en la solución, no de cerrar la puerta al diálogo”, enfatizó.
En su tiempo en tribuna, Renata Ávila dio lectura a un pronunciamiento de organizaciones de la sociedad civil, colectivos y redes, que expresan su respaldo solidario a la comunidad estudiantil de la Normal de San Marcos.
En dicho documento, las organizaciones reconocen el carácter histórico y social de las normales rurales, pilares de la educación pública y campesina y manifiestan preocupación porque las autoridades educativas abandonaron la mesa de negociación sin previo aviso, interrumpiendo un proceso que debería enfocarse en resolver problemas reales.
Asimismo, señalan que las demandas normalistas no son aisladas ni corporativas, sino parte de la lucha por preservar la educación rural pública y de calidad en contextos de fuerte desigualdad territorial.
La diputada se sumó al llamado a la Secretaría de Educación y al Gobierno del Estado a retomar de inmediato la mesa de diálogo, en un marco de respeto, transparencia y corresponsabilidad, privilegiando el bienestar estudiantil y el derecho constitucional a la educación y a la protesta social pacífica.
Finalmente, Ávila Valadez reiteró su solidaridad con las y los normalistas de San Marcos y con el magisterio zacatecano, y se comprometió a dar seguimiento al caso desde el Congreso del Estado, insistiendo en que “defender las normales rurales es defender el derecho de la juventud campesina a un futuro con dignidad”.



