
Zacatecas, Zac., 8 de Mayo 2025
Con el compromiso de poner en el centro de las decisiones legislativas el bienestar y los derechos de niñas, niños y adolescentes, la diputada Isadora Santivañez Ríos, presentó una iniciativa de reforma al Código Familiar que introduce, por primera vez, la figura de responsabilidad parental, con el objetivo de garantizar el derecho de hijas e hijos a convivir activamente con ambos progenitores, incluso en contextos de separación o conflicto familiar.
La propuesta nace de una convicción fundamental: cada niña y cada niño merece ser amado, cuidado y escuchado, sin que sus derechos dependan de las decisiones o disputas entre personas adultas. Actualmente, la legislación zacatecana presenta una omisión sustancial al no establecer de forma clara y contundente la obligación jurídica de convivencia afectiva como parte del ejercicio parental, situación que ha permitido prácticas de paternidad ausente o intermitente, lo que afecta el desarrollo emocional, psicológico y social de la niñez.
La iniciativa propone una transformación estructural del marco jurídico familiar, que sustituye el paradigma tradicional de la patria potestad —centrado en la autoridad y el control de los adultos— por una visión moderna de responsabilidad parental, basada en el afecto, la corresponsabilidad, la equidad de género y el interés superior de la niñez.
Asimismo, la propuesta dota al Poder Judicial y a las instituciones protectoras de herramientas funcionales y restaurativas para atender los conflictos familiares sin judicializarlos en exceso, promoviendo acuerdos que favorezcan la estabilidad y continuidad de los vínculos parentales.
“Esta reforma reconoce que la infancia no es un tiempo de espera, sino una etapa plena que debe vivirse con dignidad, alegría y protección. Legislar con perspectiva de infancia es, en este sentido, un acto de justicia intergeneracional”, dijo la diputada.
Con esta iniciativa, Zacatecas se coloca a la vanguardia en la defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes, sentando las bases de una nueva cultura jurídica y social que entiende la crianza como un acto de amor responsable, y no como un privilegio unilateral.



