
*INTERVENCIÓN DE LA DIPUTADA COORDINADORA DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO ACCIÓN NACIONAL, NOEMÍ BERENICE LUNA AYALA, EN EL MARCO DE LA SESIÓN DE CONGRESO GENERAL: HOMENAJE LUCTUOSO A LA DIPUTADA IFIGENIA MARTÍNEZ*
“Quienes creemos en la vida trascendente, estamos obligados –también- a creer que el encuentro con la verdad es en libertad”.
Por eso, hasta donde están las almas grandes, con su venia Presidenta Ifigenia Martínez”.
Reconocer el rol de Ifigenia Martínez en la historia de México, no es cuestión de ideologías porque su vida va de la mano por la lucha para democratizar a este país.
Su historia personal es reflejo de que las mujeres fueron rompiendo barreras. La última barrera que rompió, es esa imagen tan poderosa que deja para el legado histórico de pasar la banda presidencial ¡qué imagen! Tres mujeres presidiendo los tres poderes del Estado mexicano.
Pero tampoco podemos olvidar aquellos firmes pasos por la escalinata que la llevaría a la fundación de una nueva corriente política que, a la postre, sería determinante en el devenir democrático de México.
Son los episodios de un México que comenzaba a abrirse las puertas hacia una participación plural y abierta a nuevas opciones políticas; un México que, con la participación de hombres y mujeres de la talla de Ifigenia Martínez, comenzaba a derribar –también- las barreras del autoritarismo para tender los puentes del reformismo y la alternancia en el poder.
Ella sabía que, para edificar la democracia, no había una sola visión; sino que era necesario escuchar las voces críticas de la ciudadanía.
Quiero recordar lo que ya se ha dicho mucho aquí: Dejó un discurso escrito que no deben olvidar las futuras generaciones, un discurso muy significativo no solo por el hecho de que iba dirigido a la primer Presidenta mujer de la República, sino por su invitación al diálogo y al respeto a la pluralidad.
Y decía: “Desde esta soberanía, le decimos que no está sola, que la lucha de la justicia y por la igualdad, es de todas y todos; y que no descansaremos hasta lograr una democracia plena donde no haya distinción de género, clase o condición. Es tiempo de altura de miras, es tiempo de construir nuevos horizontes y realidades; es tiempo de las mujeres. Sigamos dejando huella”
¡Y qué huella dejó la Maestra Ifigenia Martínez!
A nombre del Partido Acción Nacional, externamos nuestras más sinceras condolencias por la partida de la Maestra a sus familiares amigos y colaboradores; pero -sobre todo- a México.
Pero almas como la de ella, no se olvidan y seguirán dejando huella.
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