
En el marco del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se conmemora el 15 de octubre, la diputada Renata Ávila Valadez, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT), destacó la contribución de las campesinas, jornaleras, productoras y demás mujeres rurales a la economía, la producción de alimentos y el sostenimiento de la vida comunitaria, al tiempo que llamó a garantizar sus derechos desde una perspectiva feminista y de igualdad sustantiva.
La legisladora señaló que las mujeres rurales enfrentan desigualdades históricas en el acceso a la propiedad de la tierra, los recursos productivos, el financiamiento y los espacios de decisión. Recordó que, de acuerdo con el Censo Agropecuario 2022 del INEGI, solamente el 11 por ciento de las personas productoras agropecuarias de Zacatecas eran mujeres.
Ávila Valadez sostuvo que el reconocimiento a las mujeres rurales no debe limitarse a su aportación económica, pues también realizan trabajos domésticos y de cuidados no remunerados que resultan indispensables para sus familias y comunidades. Advirtió que celebrar su capacidad de sacrificio sin transformar las condiciones de desigualdad contribuye a invisibilizar sus necesidades y derechos.
La legisladora subrayó la importancia de garantizar el acceso efectivo a la justicia, especialmente para las mujeres que viven violencia y enfrentan dificultades económicas o geográficas para acudir a las instituciones. Asimismo, defendió el derecho a servicios de salud sexual y reproductiva, atención médica digna, educación y oportunidades para que niñas y adolescentes rurales desarrollen sus proyectos de vida.
En materia legislativa, recordó que el artículo 38 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias para el Estado de Zacatecas establece obligaciones para incorporar la perspectiva de género en las políticas del campo e impulsar proyectos de inversión destinados a las mujeres rurales.
Finalmente, reconoció a las mujeres que trabajan la tierra, conservan los conocimientos comunitarios, defienden el territorio y sostienen la vida cotidiana.
“Sin el campo no hay vida y cuando decimos que sin el campo no hay vida, estamos reconociendo también a las campesinas, a las mujeres que lo trabajan, lo cuidan, lo defienden y lo sostienen todos los días”, expresó.



